Guadalupe Peres-Cajías fue condecorada en la Orden de las Artes y las Letras [fr]

El jueves 19 de noviembre, el embajador de Francia en Bolivia, Sr. Denis Gaillard, elevó al rango de Caballero de las Artes y las Letras del Ministerio de Cultura francés a la periodista y ensayista boliviana Guadalupe Pérez Cajías.

La joven periodista francófona, conocida por su integridad profesional, por su compromiso con los derechos humanos y la equidad de género y por sus numerosas publicaciones, recibió esta condecoración en presencia de su familia, de sus amigos y del Rector Honorario de la Universidad de La Paz, donde enseña.

Discourso del Embajador,

Ceremonia de entrega de la insignia de Caballero de las Artes y las Letras à la Sra. Guadalupe PERES CAJIAS

Très chère Guadalupe PERES CAJIAS, Estimada Guadalupe,

Estimadas y estimados amigos, parientes, amigos, colegas de Guadalupe,
Colegas Embajadores,

Chères et chers amis qui nous regardent depuis l’Ardèche ou la Catalogne,
Estimadas y estimados estudiantes de Guadalupe que nos siguen ahora desde su casa por visioconferencia,

Es un gran honor para mí reunirlos hoy para la ceremonia oficial de entrega de la Medalla de las Artes y las Letras de Francia en el Grado de Caballero, ¿caballera?, a nuestra querida Guadalupe.

Esta condecoración honra la trayectoria y la obra de personalidades excepcionales que obran a favor de la cultura, las artes, la literatura y la libre expresión en todas sus modalidades, periodistas, docentes universitarios, escritores o ensayistas.
Usted, querida Guadalupe, es todo eso a la vez.

Sus artículos en la prensa, impregnados de los valores humanistas que deben unirnos, nos brindan la mirada lúcida, optimista y comprometida de una joven mujer del siglo 21 que sabe defender sus ideales sin caer en el partidismo.

Sus ensayos, entre matracas y sintetizadores, analizan con claridad y respeto las tensiones de una nación milenaria, pluricultural, joven y moderna, que se enfrenta a los desafíos de la globalización, entre goces individualistas y tensiones comunitarias.
Esta nación, que tanto ama, la vio nacer en la ciudad que lleva el nombre de La Paz, todo un símbolo!

Me valgo de esta oportunidad para saludar a sus papás los mismos que nos hacen el honor de acompañarnos en esta ocasión.

A los 15 años, Usted deja su país en un intercambio escolar que la lleva cerca la ciudad de Annonay en Francia, en Ardèche, desde donde nos está escuchando hoy mismo la familia que, hasta el día de hoy, constituye su familia francesa.

Con una maestría en comunicación de la Universidad católica de Bolivia y un magister en comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, inicia una brillante carrera de ensayista y periodista, firmando varios libros y numerosos artículos, interviniendo en múltiples programas de radio y televisión.

A pesar de su juventud, Usted es, querida Guadalupe, una figura intelectual de referencia en la sociedad boliviana.
Pero como todas las personas generosas, no pudo conformarse con una prestigiosa carrera periodística, y decidió apoyar la educación universitaria en Bolivia, dando clases en la Universidad Católica de Bolivia, su Alma mater.
Aprovecho asimismo para saludar a sus estudiantes que están siguiendo esta ceremonia detrás de sus pantallas.

Estoy seguro de que aprenden mucho de Usted, de sus cualidades humanas, de su rigor científico, de su cultura y de su amor por su país y el mundo.
Actualmente, está finalizando un doctorado en la Universidad libre de Bruxelles en Bélgica, y sé que tiene muchos proyectos académicos, literarios y culturales que pronto descubriremos.

Finalmente, quiero agradecerle, querida Guadalupe, por su contribución y apoyo incondicional a la Red cultural francesa en Bolivia, a través de conferencias dictadas en la Universidad de todos los Saberes o de importantes aportes como moderadora y animadora de debates que se llevan a cabo en la Alianza francesa.

Je veux dire aussi quelques mots en français maintenant puisque plusieurs de nos compatriotes ont tenu à vous accompagner pour cette cérémonie, chère Guadalupe, mais aussi parce que vous parlez parfaitement notre langue.
Vous représentez le meilleur de la Bolivie, et je suis heureux de pouvoir le dire en français. Vous m’avez dit combien ce premier voyage en France à l’âge de 15 ans vous a marqué et combien la famille qui vous accueillie vous a apporté de joie. Ils peuvent être fiers de vous aujourd’hui.

Vous avez gardé le meilleur de la France. Vous aimez profondément la culture, vous portez haut et fort les valeurs de liberté, d’égalité et de fraternité, vous êtes fan de Louise Attaque, et vous savez mieux que quiconque ce que signifient les mots empathie et respect.

Merci d’être une si belle ambassadrice de votre pays dans le nôtre.
Es Usted una persona comprometida, apasionada, talentosa, respetuosa de las diversidades y profundamente convencida del papel de la Educación en el desarrollo de las Naciones, el respeto entre los pueblos y el diálogo como instrumento de entendimiento entre los seres humanos.

Por estas razones, Sra. Guadalupe PERES CAJIAS, tengo el honor de condecorarla hoy con el título de Caballero en la Orden de las Artes y Letras de la República francesa.


Discurso de agradecimiento al recibir el grado de
Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres
Mgr. Guadalupe Peres-Cajías

Bonjour monsieur Denis Gaillard, Ambassadeur de France en Bolivie
Bonjour monsieur Patrick Riva, Conseiller de coopération et d’action culturelle de l’Ambassade de France en Bolivie
Bonjour mesdames et messieurs
Muy buenas tardes a todos ustedes

Es un honor para mí recibir hoy esta importantísima distinción, que otorga el Ministerio de la Cultura de Francia. Y es una verdadera alegría compartir esta ocasión con familiares, amigos, académicos y diplomáticos, tanto a nivel presencial como virtual. Pues estas gratos momentos acaban de cobrar sentido cuando son compartidos con la gente que es importante para una.

Muchas gracias a todos ustedes

Les temps sont durs pour les rêveurs
(Son tiempos difíciles para los soñadores)
Eva à Amélie Poulain

Escogí esta frase de la emblemática y reconocida película francesa «El fabuloso destino de Amélie Poulain» porque siento que esta distinción es un reconocimiento precisamente a los soñadores. Quienes me conocen personalmente sabrán que esta es una característica mía, que a veces incluso la tengo en exceso… ou là là, la rêveuse …

Y pienso que esa es una característica de quienes comparten esta distinción, pues a través de las artes, las letras y el conocimiento, podemos trascender la cotidianidad para soñar con un mundo mejor.

Recibir hoy el importantísimo grado de “Chevalier de l’Ordre des Artes et des Lettres” significa para mí el reconocimiento a la reflexión, producción y difusión del conocimiento, que pretende contribuir al devenir colectivo.

Cuán afortunada me siento de poder vivir de aquello y hoy recibir una condecoración por esta labor.

En un contexto tan complejo como el que vivimos, local y globalmente, es importante promover y valorar el conocimiento como una de las principales virtudes de la humanidad. Pues aquel nos permite trascender como sujetos, al tiempo que nos da mayores posibilidades de reconocer al Otro, al diferente, así articular mejor al colectivo. En sociedades polarizadas, como la boliviana, el conocimiento podría motivar el encuentro. Un encuentro en la diferencia, que devenga en un proyecto compartido.

También, el conocimiento, como el arte y las expresiones culturales, son una posibilidad para abrir nuestra mirada a otros mundos. Despiertan la curiosidad, la duda y la sensibilidad, valores que los sistemas establecidos muchas veces pretenden apagar.

Por eso, reitero que la distinción que recibo hoy para ser parte de la honorífica “Orden de las Artes y Letras” me llena de orgullo, al poder recibir el reconocimiento a una apuesta por promover el saber, la sensibilidad y la posibilidad de soñar.

A su vez, esta distinción tiene un profundo sentido de responsabilidad para mí, como mujer, boliviana, investigadora, docente y analista. Pues al verse reconocida mi labor, pienso en que ésta debe ser desarrollada con más compromiso, dedicación y rigor, del ya implementado. Los logros y los reconocimientos son motivaciones para la excelencia, la calidad y el compromiso con nuestras tareas.

Aún recuerdo una sabia voz que, al felicitarme por la publicación de mi primer libro, cuando tenía 27 años, me dijo: “muy bien, pero que éste no sea el último”. Yo sonreí entonces, pues entre todas las congratulaciones que recibía por el logro del “Travesías”, escuchaba un criterio importantísimo para una soñadora: recordar la responsabilidad y la disciplina para seguir cultivando su trabajo.

Esa voz era la de mi hermano, José Alejandro, a quien le agradezco profundamente ese consejo, entre tantos otros, así como su motivación para que yo iniciara una de las relaciones más importantes de mi vida: la relación que tengo con Francia.

Gracias a una experiencia previa que él tuvo en ese país, como estudiante de intercambio, yo quise seguir sus pasos. Además, porque me había cautivado el grupo francés “Louise Attaque”, que él nos había presentado con un casete grabado. En ese entonces, no reconocía la lírica, pero me bastaba el lenguaje universal de la música.

Casi 20 años han pasado desde que, inspirada por ello, me fuera a vivir un semestre a la casa de la familia Boit, en Ardèche, al sur de Francia. Una estancia que marcaría mi vida.

Entonces, aprendí que si los horarios del tren dicen 15:53, y no “(tres)menos cinco”, es por algo; experimenté lo que es un invierno, sin el quemante sol paceño; probé que el quiche es una receta sencilla, cuando se la hace con paciencia. Conocí los cuadros impresionistas… pude entender la importancia de la luz y la perspectiva. Valoré aún más el reconocimiento a la diferencia, viví el reto de una lengua y cultura nuevas.

Aprendí a ser una mejor persona. A Francia le debo eso y hoy me llena de orgullo seguir fortaleciendo la estrecha relación que tenemos.
Merci la France. Merci famille Boit. Merci Agnès.

Con estos agradecimientos, quiero expresar el sentido final que le atribuyo a la medalla que recibo hoy: la gratitud, al Ministerio de la Cultura de Francia, a la Embajada de Francia en Bolivia, a la Alianza Francesa, particularmente a la gestión de Nicolas Duvialard y Carlos Mollinedo, con quienes realizamos actividades de difusión cultural y de diálogo reflexivo.

Gratitud a mi familia, que son mi tronco. A mis padres, Perico y Lupe, por un hogar lleno de amor a la familia, de amor al prójimo, de amor al conocimiento, al arte y a la cultura. Gracias por habernos motivado los ideales por la libertad, la democracia y los derechos humanos. Gracias por el mensaje cotidiano “solo el conocimiento nos hará libres”. Gracias por su apoyo, su amistad y por siempre creer en mí.

Gracias a mis hermanos, José Alejandro y Matilde, por ser mis grandes compañeros de viaje, por estar ahí incondicionalmente. A mis sobrinos, por ser la luz más pura; por ellos y por ser unas grandes personas, también agradezco a mis cuñados. A mis amigos, que me acompañan a vivir mejor la vida. A mi familia extendida por su apoyo de siempre.

Gratitud a los maestros que me motivaron en el colegio, la licenciatura, la maestría y ahora en el doctorado. A la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” por abrirme las puertas al trabajo que me enorgullece realizar día a día. A mis estudiantes por ser inspiración para la utopía. A mis colegas, locales e internacionales, por su valioso aporte a mi desarrollo académico. A los empleadores, embajadas, instituciones y medios que han creído en mi labor. Gratitud a Dios, a mi María José y a la vida.

Gratitud a todos los que han contribuido a que hoy esté aquí y pueda ser lo que soy: una soñadora que cree en alcanzar una sociedad más inclusiva, articulada y equitativa, une “rêveuse” que desde hoy tiene el honor de ser “Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres».

Merci à tous

publié le 23/11/2020

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