Un nuevo instrumento de la negociación climática : las contribuciones nacionales en la lucha contra el cambio climático

La COP21 tendrá lugar en París a finales de 2015. El objetivo de esta nueva edición de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático es conseguir un nuevo acuerdo internacional sobre el clima para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático. Pero este año los métodos cambian, con un nuevo instrumento destinado a facilitar las negociaciones : las contribuciones nacionales.

París 2015 : nuevas normas para una mayor eficacia

Laurent Fabius, ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional, ya lo dijo en 2013 : « La Conferencia de París sobre el Clima – Paris Climat no debe ser una reunión para probar : debe ser una reunión para decidir ». La Conferencia de París (COP21) está condenada a tener éxito : los participantes van a intentar alcanzar un acuerdo universal sobre el clima como lo acordaron por unanimidad en 2011, en la Conferencia de Durban. El texto deberá ir más lejos que los compromisos del Protocolo de Kioto : entró en vigor en 2005, su segundo período se aplicará hasta 2020, pero su eficacia ya no está a la altura del desafío climático. De hecho, solo afectaba a los países más emisores de gases de efecto invernadero en 1992.

En 2009, la Conferencia de Copenhague ya tenía por objetivo alcanzar un acuerdo que tomara el relevo del de Kioto, esta vez vinculante para todos los Estados. En realidad, no se pudo llegar a tal acuerdo, aunque varios países asumieron compromisos voluntarios de mitigación de sus emisiones. El acuerdo obtenido era político, sin fuerza jurídica y poco ambicioso, lo que la comunidad internacional percibió como un auténtico fracaso. Para evitar que se repita la situación, los gobiernos se comprometieron, en las conferencias sobre el clima de Varsovia y Lima (COP19 y COP20), a informar previamente sobre los esfuerzos que prevén llevar a cabo. Estos compromisos se plasmarán en documentos denominados « contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional » (CPDN), o Intended Nationally Determined Contribuciones (INDC) en inglés.

Las CPDN : unas herramientas para facilitar las negociaciones...

Las CPDN se publican en la página web de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Cada Estado puede presentar de forma clara en ellas sus objetivos a los demás países antes de la COP21, para evitar sorpresas y la incertidumbre sobre los compromisos de los países socios. Además de permitir concentrarse en las negociaciones sobre el texto del Acuerdo, se trata de hacer públicos los futuros compromisos y someterlos a los análisis de los expertos, de las instituciones (Naciones Unidas y Estados) y de la sociedad civil.

Las CPDN facilitarán la preparación de las negociaciones y contribuirán a fijar más fácilmente objetivos comunes. Además, la decisión de Lima (COP20) dejó por escrito que las contribuciones deben ir más allá de sus compromisos anteriores y representar un avance con respecto al nivel actual.

... y hacer más concreta y creíble la consecución de los compromisos cuantificados

Más allá de los objetivos cuantificados que se fija cada Estado en materia de mitigación, las medidas y políticas que propone para contribuir a limitar el aumento de la temperatura global pueden figurar en su contribución. Mientras que la economía real no estaba reflejada en el marco de las negociaciones, las CPDN son un instrumento más concreto que incluye sus diferentes sectores. Los países pueden también incluir un apartado optativo sobre la adaptación, para incluir las medidas de reducción de la vulnerabilidad de los sistemas naturales y humanos frente a los efectos previstos del cambio climático.

Las contribuciones deben incluir datos precisos : indicadores y objetivos cuantificados con respecto a un año de referencia, calendario de realización, hipótesis de trabajo... Deben enviarse antes del 1 de octubre de 2015, para que se tengan en cuenta en el informe de síntesis que elaborará la secretaría de la CMNUCC, previsto para principios de noviembre, un mes antes de la Conferencia de París.

Publicación de las CPDN : unos inicios satisfactorios

A 15 de mayo de 2015, 37 países, emisores de casi un tercio de las emisiones mundiales y de más del 80 % de las emisiones de los países industrializados, han comunicado oficialmente sus « contribuciones nacionales ». Algunos Estados no vinculados por un compromiso en el marco del Protocolo de Kioto ya han presentado sus contribuciones, como México, Gabón o Estados Unidos.

Los 28 países miembros de la Unión Europea han presentado una contribución común el 6 de marzo de 2015. En ella se recogen los objetivos y las orientaciones adoptados en el Consejo Europeo de octubre de 2014. La UE contempla una reducción de al menos un 40 % de aquí a 2030 con respecto a 1990 y se inscribe en una perspectiva a largo plazo de reducción de emisiones de GEI de entre un 80 % y un 95 % de aquí a 2050 con respecto a 1990.

Una respuesta adecuada a los distintos contextos nacionales

En el pasado, un número reducido de países se comprometieron a tomar la iniciativa de la lucha contra el cambio climático contrayendo compromisos ambiciosos de reducción de las emisiones de GEI. Pero la lucha contra el cambio climático exige hoy una acción colectiva y todos deben adoptar un modelo de crecimiento con un impacto ambiental limitado.

En este contexto, todos los países deben presentar ahora sus contribuciones nacionales al mismo tiempo. No obstante, se examinarán a la luz de los contextos nacionales y de las capacidades de los Estados. Del mismo modo, la decisión de Lima reconoce expresamente las circunstancias especiales de los países menos adelantados y de los pequeños Estados insulares en la realización de su CPDN. Para Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, el mecanismo de CPDN permite a los países en desarrollo y menos avanzados « definir sus propias prioridades para adoptar medidas climáticas ».

Además, podrán solicitar ayuda para la estructuración de sus CPDN. Como muchos gobiernos y organizaciones internacionales, Francia pone a su disposición un programa de asistencia técnica movilizando los recursos de las dos principales agencias francesas de cooperación internacional. La Agencia Francesa de Desarrollo garantiza la financiación del programa por un importe de 3,5 millones de euros, Expertise France se encarga de llevarlo a cabo.

AEF
N. B. : Las ideas y opiniones expresadas en el presente artículo, que tiene por objeto informar sobre la realidad de Francia hoy en día, no revisten ningún carácter oficial.

publié le 24/06/2015

haut de la page